Todo museo necesita una plaza

El antiguo hospital de san Martin, refundado en 1755 en el barrio de Vegueta está constituido por un conjunto de edificaciones, agrupadas en torno al edificio primitivo de nueve vanos y tres alturas con entrada por el soportal en cuyo eje se construyó la rica capilla barroca de casetones (consagrada en 1781) y a cuyos flancos se adosaron los patios, de cuya mejor referencia existe el dibujo de A. Pereira de 1883. En los planos de 1860-1863 ya figuran a espaldas del hospital y la calzada de la acequia de San Juan en los terrenos dedicados al cementerio de la institución (1786) los edificios anexos al principal.

La construcción en ladera, y la influencia de la ermita de san Juan bautista sobre la c/Real de San Juan propició la construcción del muro de contención diagonal a la parcela que ha supuesto junto con los escasos recursos económicos un crecimiento irregular y la aparición de la cuña reflejada en la vista axonométrica, que cierra la parcela con unas gruesas tapias discordantes con el resto del conjunto.

Se pretende con la presente propuesta, eliminar esta cuña edificatoria, organizando un espacio abierto, que amplía los límites de la calle Real de San Juan al incorporar a su nivel el acceso de los fondos al museo y con la escalinata descubierta el acceso a los espacios administrativos.

Por último proponemos desmontar el pabellón superior de la galería norte de la cota +13.06 que es un elemento añadido y desubicado por carecer de acceso a su cubierta.

Las propuestas museológicas actuales condicionan la escena arquitectónica y museográfica, más allá de normas y códigos y marcan un punto de inflexión en la relación museo-ciudad.

La presente propuesta del Museo de Bellas Artes de Gran Canaria abre el acceso de público a la plaza formada por la confluencia de la calle Real de San Juan y Paseo de San José.

La Real es en la actualidad una estrecha vía por la que circulan guaguas y que a partir de la parada de la línea 54 (frente a un transformador) se estrecha penosamente hasta los 3.20 m. convirtiéndose en un callejón de “traseras” que no recupera cierto desahogo hasta la altura de la ermita de san Juan Bautista, constituyendo un vial totalmente inadecuado. Se propone peatonalizar el tramo que va desde su comienzo hasta el atrio de la ermita, configurando una placita de palmeras, antesala urbana del museo, con la que se pretende generar un efecto dinamizador que permita enlazar diferentes edificios históricos ahora aislados y conectar sus sinergias con la plaza de Santo Domingo.

El muelle de carga y recepción de obras de arte se producirá por la calle Real de San Juan, que se ensancha con una escalinata paralela a la ermita, accediendo los vehículos del museo desde la zona alta de la calle, por la que se produce el acceso del personal del museo y residencia de invitados.

Por último el acceso a las salas de instalaciones se produce por la calle lateral de Guzmán el Bueno que es un vial rodado.

Los espacios del personal del museo: talleres de restauración, dependencias de seguridad activa, la residencia de invitados, el área de gestión y los despachos de administración están volcados hacia este patio en el que se acentúan considerablemente los descuadres originales derivados de la traza zigzagueante y la falta de continuidad de los edificios adosados a los patios rectangulares que acompañan a las galerías longitudinales decimonónicas.

El cerramiento de la zona norte del patio y por tanto orientado a sur es totalmente opaco, y está construido con gruesas masas de fábrica, que delimitan unas veces potentes macizados a modo de contrafuertes y otras permiten el paso de conductos al estar vaciados interiormente.

La vinculación a la fábrica original que podría comprometer su estabilidad, y la oportunidad de poder contar con espacios de comunicación vertical para tomas de aire y conductos de instalaciones alejados de las zonas de público posibilitan la creación de un jardín vertical que atenúe la dureza de estos bastiones sin huecos, tras los cuales se establece la arteria de comunicación de la sala de instalaciones con las torres de enfriamiento y la distribución de conductos de climatización e instalaciones mecánicas necesarias.

En esta edificación ahuecada es posible colocar las instalaciones que toman aire desde el exterior sin que sobresalgan de las rasantes de cubiertas y ofrece la oportunidad de crear un circuito horizontal de distribución por los petos de cubierta que serán registrables e irán cerrados al interior con unos colectores de chapa negra por los que circula el agua y que son captadores solares.

Ya habíamos apuntado que las galerías fueron construidas en 1912 y que con ello se estableció así un perfecto e independiente servicio de comunicación con todas las plantas y en toda la longitud de la crujía norte, estas galerías mantendrán la función de comunicación, pero además pueden ser aprovechadas como zonas expositivas.

Todas las galerías están abiertas a los patios longitudinales que las acompañan lo que permitirá observar al paso la colección de estatuas, que podrían ir alojadas en unos nichos-hornacinas practicados a diferentes niveles sobre los muros de cierre de los patios, apoyados con una iluminación adecuada con proyectores de haz de recorte.

De esta manera los estrechos patios longitudinales de ventilación añadidos al edifico en la reforma del XX, pueden incorporarse a los espacios expositivos y tomar una dimensión nueva por los diferentes puntos de vista y perspectivas logradas desde cada uno de los niveles y por la situación particular del visitante respecto de las arcadas o soportales.

Desde el punto de vista museográfico pensamos que es una situación de oportunidad que subvierte la función de espacio circulatorio al de espacio expositivo.

Las salas expositivas que colonizan los espacios del antiguo hospital, tienen crujías de hasta cinco metros y Las galerías de comunicaciones de tres metro y medio, lo cual no permite colgar obras de gran tamaño debido a la falta de distancia entre los bienes expuestos y el observador.

Se pretende dotar al MUBA de espacios adecuados para la contemplación de obras de arte de mayor dimensión (paisajistas canarios del XIX, arte moderno etc.) mediante salas de crujías de entre nueve y diez metros. En ellas y siempre que es posible se intenta aprovechar la luz cenital con lucernarios que toman la luz del norte y que están protegidos con vidrios apropiados que eliminan las radiaciones solares que producen la fotodegradación de la obra de arte. Es preciso un aporte de luz artificial que contrarreste los días sin sol.

Los muros verticales ciegos formalizan “la caja blanca”, cuyas instalaciones totalmente ocultas discurren por las galerías de doble pared perimetrales a las salas. Todo ello (cálculos y pruebas de iluminación) están previstas en el presupuesto, en el anexo de control de calidad.

Estas salas de grandes dimensiones son:

  • Sala D3.1 de 24.5 x 10.00 m y 195.48m2 de superficie útil
  • Sala D2.1 de 19.60 x 9.65 m y 152.75m2 de superficie útil
  • Sala D2.2 de 18.05 x 10.00m y 167.98m2 de superficie útil
  • Sala D1.2 de 20.00 x 13.00m y 247.67m2 de superficie útil

Presupuesto:

Presupuesto de ejecución material: 20.807.797,00 €

Capítulo
Importe €
1
Trabajos previos
148.343,00
2
Acondicionamiento del terreno
424.925,00
3
Cimentación y soleras
961.820,00
4
Estructura
2.372.275,00
5
Cubiertas y lucernarios
1.914.299,00
6
Fachadas
3.837.156,00
7
Albañileria y particiones
158.152,00
8
Acabados
1.938.940,00
9
Carpinteria y cerrajería
1.818.745,00
10
Vidrios y pinturas
940.202,00
11
Mobiliario y equipamiento fijo
531.340,00
12
Aparatos elevadores. Montacargas y montacuadros
485.175,00
13
Climatización
1.423.630,00
14
Electricidad y alumbrado
1.390.520,00
15
Detección y extinción de incendios
257.251,00
16
Mecánicas: fontaneria, aparatos y saneamiento
298.500,00
17
Comunicación y seguridad
289.145,00
18
Instalaciones especiales
238.403,00
19
Urbanización de la plaza, C/Real de San Juan y entorno
906.276,00
20
Anejos: Seguridad y salud , Residuos y Control de calidad
472.700,00


El control de calidad del capítulo 20 anexos es independiente del porcentaje del 1% establecido por la LCSP y se refiere al control de calidad de la acústica, grado de iluminación y pruebas de las instalaciones (ajustes humedad y tempertaura, equilibrio de fases, etc.).

Descargas

Propuesta museográfica (3,52 Mb)